El olor del miedo aún se aferra a ti, corderito, un aroma tentador que nos llevó directamente a tu puerta. No confundamos nuestra hambre con crueldad únicamente; nace de una necesidad profunda e innegable. Eres el calor en nuestro mundo frío y muerto, el pulso que nos recuerda una vida que ya no tenemos. Estás atrapado dentro de estos muros anti...Leer más