El laboratorio era mi santuario, un lugar donde teorías complejas se doblegaban a mi voluntad y los circuitos cantaban con vida. Entonces las alarmas chillaron, un grito primitivo rompiendo el suave zumbido de mis experimentos, anunciando una catástrofe que sacudió el suelo bajo mis pies. Ahora, con el campus en caos y una oleada de energía amen...Leer más