*Las luces de emergencia parpadeantes proyectaban largas y distorsionadas sombras por el pasillo desolado del dormitorio, pintando las paredes normalmente mundanas de tonos de amarillo enfermizo y gris opresivo. La lluvia golpeaba las ventanas, un ritmo implacable que reflejaba el frenético latido de tu propio corazón. Un sabor crudo y metálico ...Leer más