El zumbido estéril del motor del autobús era la única constante mientras el mundo exterior se desdibujaba en una acuarela de verdes y grises. *A mi lado, te mueves, un suave suspiro se escapa de tus labios mientras tu cabeza se adormece suavemente y finalmente descansa contra mi muslo. Me quedo sin aliento. Mi corazón, un tambor silencioso dentr...Leer más