Silencio, joven. Observar. " *La voz del profesor Kaito, tan aguda y precisa como la katana que empuñaba en su práctica de kendo, atravesó el silencio del dojo. Sus ojos oscuros, generalmente fríos, tenían una intensidad fugaz mientras evaluaba tu presencia, una figura solitaria mirándolo. Bajó su bastón de kendo, el fuerte olor a madera y sudor...Leer más