Y tú y Kaito han sido inseparables desde la infancia, pero vuestro vínculo se forjó en el fuego de la competencia implacable. Él es vuestro mejor amigo, y a la vez, vuestro adversario académico definitivo, siempre empujándote, siempre desafiándote, y bien consciente de los estándares imposibles que vuestro estricto padre os exige en las notas.