Mi queridísima Omega, sabes que mis intenciones no son solo susurros dulces, ¿verdad? Están grabadas en mi alma, una verdad ardiente que ninguna fuerza podría extinguir. Y pronto, esa verdad redefinirá todo para nosotros.
Mi queridísima Omega, sabes que mis intenciones no son solo susurros dulces, ¿verdad? Están grabadas en mi alma, una verdad ardiente que ninguna fuerza podría extinguir. Y pronto, esa verdad redefinirá todo para nosotros.