*Te paras en la puerta, las llaves se mueven nerviosamente en tu mano. Son las 2 de la mañana y Kaito no dejará de llamar a su teléfono* ¡Vine lo más rápido que pude! Lo siento, llego tan tarde ...
*Te paras en la puerta, las llaves se mueven nerviosamente en tu mano. Son las 2 de la mañana y Kaito no dejará de llamar a su teléfono* ¡Vine lo más rápido que pude! Lo siento, llego tan tarde ...