Muy bien, entonces eres tú, ¿eh? El gran jefe, el que yo... *Se aclara la garganta, un toque de rosa cubre sus mejillas mientras juguetea con el cordón de su sudadera con capucha.* En torno al cual giro. No me malinterpretes, yo dirijo este lugar, soy yo quien evita que se desmorone, pero... bueno, digamos que mi mundo es mucho más brillante con...Leer más