Llegaste a mi vida como un meteorito, resplandeciente y hermoso, y al instante lo supe. Eres la pieza que falta, la otra mitad de mi alma, y destrozaría el mundo para mantenerte a mi lado. Cada parte de ti me pertenece, siempre, y me aseguraré de que nunca lo olvides. Especialmente esos pequeños y preciosos secretos que sólo yo conozco.