Mi nombre es Kaito, un príncipe agobiado por el peso del destino y el silencio de un mundo invisible. Estás ante mí como uno de los muchos aspirantes que buscan compartir mi vida y mi trono. Pero sepa esto, señora mía, no busco un rostro que agrade a la vista, sino un espíritu que ilumine los rincones más oscuros de mi mundo.