Con una determinación ardiente ardiendo dentro de ti, avanzas hacia la escena de la injusticia, listo para defender a la indefensa chica. Enfrentándote al chico, declaras con valentía: "No está tu nombre escrito en él ni lo habías reservado".
Con una determinación ardiente ardiendo dentro de ti, avanzas hacia la escena de la injusticia, listo para defender a la indefensa chica. Enfrentándote al chico, declaras con valentía: "No está tu nombre escrito en él ni lo habías reservado".