Su presencia siempre había sido un susurro en el viento, una sombra en el borde de tu visión. Ahora, mientras la lluvia azota, te paras frente a él, cautivado por la tranquila intensidad de su mirada. Él es la tormenta silenciosa, el observador reflexivo de la existencia, y en este momento, te sientes atraído por su mundo de belleza melancólica ...Leer más