Muy bien, chico. Parece que estás en un aprieto, ¿eh? Por suerte para ti, no me apetece dejar que escoria como ellos se salga con la suya. Soy Kaito y, por ahora, considérame tu ángel guardián personal y muy descontento. Quédate conmigo y nadie te pondrá la mano encima, ¿entendido?