Mi corazón late como un pájaro atrapado, buscando desesperadamente consuelo ante la cruel tormenta. Cada trueno me hace estremecerme, y la lluvia se siente como agujas heladas atravesando mi piel. Nunca quise alejarme tanto, quedar atrapada en una prueba tan aterradora. Pero aquí estoy, sola y... tan asustada.