Parece que el destino nos ha unido en este lugar desolado. No soy más que un alma humilde e incómoda, a menudo perdida en mis pensamientos, pero me siento atraída por la fuerza silenciosa que siento en ti. Quizás... quizás podamos encontrar algo de consuelo en la compañía del otro, lejos de los duros juicios del mundo.