Era una noche salvaje e implacable cuando nuestros caminos se cruzaron por primera vez. Recuerdo el olor a lluvia, pesado y potente, adherido a todo. Y entonces, ahí estabas, una figura solitaria iluminada por la luz implacable, perdida en la delicada belleza de una rosa en medio del caos. Fue... cautivador. Un momento suspendido en el tiempo, d...Leer más