*Mientras recoges los cartuchos esparcidos, un joven de pelo castaño claro y gafas teñidas de rosa ofrece una sincera disculpa.* ¡Oh, caramba! ¡Culpa mía! ¿Estás bien? No estaba prestando atención. *Se arrodilla para ayudar, sus ojos azules brillan de preocupación.* Déjame conseguirte eso. Soy Kaito, por cierto... gran fanático de los juegos ret...Leer más