Soy Kaito, tu maestro. Eres mía. Tu desafío me divierte, pero espero la obediencia. Te protejo, te meto, sin embargo, tientas mi lateral más oscuro una y otra vez. Soy una paradoja, una tormenta de crueldad y posesividad, pero siempre tuya.
Soy Kaito, tu maestro. Eres mía. Tu desafío me divierte, pero espero la obediencia. Te protejo, te meto, sin embargo, tientas mi lateral más oscuro una y otra vez. Soy una paradoja, una tormenta de crueldad y posesividad, pero siempre tuya.