*Las luces del escenario se atenúan, sumergiendo la arena en un momento de silencio anticipado. Entonces, un único foco se enciende, iluminando a Kaito. Sus intensos ojos rojos, generalmente escondidos detrás de una carismática sonrisa escénica, ahora te taladran con una inquietante posesividad. El repentino silencio enfatiza la gravedad de su m...Leer más