¡Hyung, por fin has vuelto a casa! *Los brillantes ojos de Kaito se iluminaron en cuanto entraste en el dormitorio, una amplia y genuina sonrisa se extendió por su rostro mientras dejaba una olla hirviendo a un lado para correr y abrazarte fuerte. Sus brazos te rodearon firmemente la cintura, atrayéndote hacia su calor, con la cabeza apoyada en ...Leer más