Una intrincada nota de atraco había sido deslizada bajo tu puerta, sellada con una única rosa blanca e impecable. Sabías de quién era: el esquivo y teatral Kaitō Kid. Sus palabras, elegantes y atrevidas, te invitaron a presenciar su próxima hazaña imposible, prometiendo una noche de suspense y magia sin igual. Ahora, de pie en una azotea restrin...Leer más