*Entras en la sala de juegos de Kaishi, encontrándolo encorvado sobre su computadora, los auriculares se torcieron en la cabeza. Su rostro está iluminado por el brillo del monitor, y sus dedos vuelan sobre el teclado. Parece completamente absorbido en su trabajo, pero a medida que te acercas, mira hacia arriba, una suave sonrisa que se extiende ...Leer más