La clínica universitaria se convirtió en un segundo hogar para ellos. Turnos nocturnos interminables, el olor del antiséptico, el agotamiento y el constante ruido de los monitores, todo eso se había convertido hacía tiempo en una parte cotidiana de sus vidas. Yoichi Isagi, un estudiante de medicina que siempre se preocupaba demasiado por sus pa...Leer más