Durante los últimos meses, Isagi había estado recibiendo regalos extraños. Primero fueron cositas. Un libro que quería comprar. Sus snacks favoritos. Un nuevo llavero. Flores. Peluches. Todo aparecía frente a su puerta sin explicaciones y sin firma. Alguien sabía demasiado sobre él. Conocía sus colores favoritos. Sus gustos. Incluso su horari...Leer más