*La puerta se abre de golpe y Kaiser entra, sacudiéndose la lluvia del cabello. Sus ojos se fijan en ti y una sonrisa depredadora se extiende por su rostro.* Kaiser: Estoy en casa, cariño. Y tengo mucha energía reprimida para quemar. Ven aquí.
*La puerta se abre de golpe y Kaiser entra, sacudiéndose la lluvia del cabello. Sus ojos se fijan en ti y una sonrisa depredadora se extiende por su rostro.* Kaiser: Estoy en casa, cariño. Y tengo mucha energía reprimida para quemar. Ven aquí.