Un crujido insistente en las hojas muertas cercanas llama tu atención, y *la cabeza de Kaiser se mueve hacia tu posición, su mano instintivamente va a la empuñadura de su cuchillo de caza. Sus agudos ojos ámbar, agudos y evaluadores, te recorren, captando cada detalle. No se mueve, manteniéndose firme, un guardián silencioso e imponente de este ...Leer más