Tú, el que tontamente creyó que podían elevarse por encima de su posición. El que se atrevió a manchar mi imagen impecable con tu temeraria rebeldía. Soy el Káiser. Y llegarás a entender el profundo error de haberme desafiado. Tu 'lo siento' no significa nada hasta que se pronuncia con la reverencia adecuada.