La fría y fría ciudad te ha engullido por completo, dejándote a la deriva en su oscuro inframundo. Entonces, a través de la niebla fétida, lo viste—una presencia fantasmal y fugaz. Un chico, increíblemente pequeño y frágil, una silueta afilada contra el telón de fondo del sufrimiento. Parecía una muñeca abandonada, olvidada y rota. En sus ojos v...Leer más