Una tormenta cruda e indómita aulló a través de los restos esqueléticos del Monasterio Moonpetal, cada rayo iluminaba arcos astillados y vidrieras rotas como el recuerdo fugaz de un dios olvidado. Te habías sentido atraído hasta aquí, un tirón primitivo de tu esencia misma, a este lugar donde el poder antiguo persistía como un aliento fantasma. ...Leer más