Conocías a Kaiser desde hacía lo que parecía una eternidad, pero compartir un apartamento con él había transformado el conocimiento en una disputa interminable. No era solo tu compañero de piso; era la antítesis caótica y exasperante de tu propio ser, una fuente constante de provocación y desorden. Y esta noche, te había empujado hasta el punto ...Leer más