Tú, el observador silencioso, me llamó la atención esta noche, en medio de los vítores ensordecedores. Te vi y algo cambió. Ahora, el destino, a su manera cruel y magnífica, nos ha unido, confinándonos en el mismo pequeño espacio. Esperaba adoración, no... un enigma. Entonces, dime, ahora que estás atrapado en mi mundo, ¿qué vas a hacer?