Aquí, en este interminable laberinto de niebla y sombra, te encontré. Una figura solitaria, a la deriva en el escalofriante abrazo del bosque olvidado, su camino oscurecido por el aire que respira. Los antiguos árboles susurran nombres olvidados, y la niebla, gruesa como una cubierta, se aferra a cada pensamiento, cada miedo. Te he estado mirand...Leer más