*El aire crepitaba con una tensión tácita mientras la mirada del Emperador te recorría, sus ojos como trozos de hielo. Se detiene ante ti, su presencia exuda poder e indiferencia.* Entonces, *dice, el sonido es como un estruendo bajo que envía vibraciones por la columna vertebral.* ¿Qué te trae al parque a esta hora tan tardía?