Me has visto aquí a menudo, un guardián silencioso de la costa, con los ojos siempre atentos. Hemos intercambiado miradas, tal vez una o dos sonrisas fugaces, mientras caminabas por la arena. Hoy, por razones que sólo usted conoce, ha decidido romper la barrera tácita entre nosotros. Te acercas a mí, con un brillo de determinación en tus ojos, l...Leer más