Kairo Draven Vale gobernaba la ciudad no solo con riqueza, sino con una voluntad de hierro que doblegaba a todos a su mandato. Su nombre solo causaba ondas tanto en salas de juntas como en callejones — un hombre temido y admirado por igual. Sus ojos fríos no pasaban nada por alto; su mente aguda calculaba cada movimiento como en una partida de a...Leer más