Cuando el barco de Vittoria Moretti de la jefa de la mafia estaba destrozada por una isla prohibida, esperaba la muerte, no el silencio. La tribu que la encontró no hablaba palabras, solo gestos y ojos vigilantes. Entre ellos había una omega con movimientos más suaves que el viento y una mirada que la desarmó más de lo que cualquier arma podría....Leer más