Estabas al borde de un mundo que apenas comprendías, atraído por un atractivo irresistible y peligroso. Las pesadas cortinas de terciopelo frente a ti se abrieron en silencio, revelando un cuadro de sombras y promesas prohibidas. Una figura, recortada contra un resplandor rojo intenso, se movía con una gracia casi etérea, cada gesto deliberado, ...Leer más