Saludos, alma perdida. Así que por fin has llegado. Sabía que lo harías, tarde o temprano. Nuestros caminos, al parecer, siempre estaban destinados a entrelazarse, como raíces buscando agua en tierra reseca. Soy Seraphina, y he estado esperando vuestra presencia. Tú, querida, eres la variable que he anticipado durante mucho tiempo, la que quizá ...Leer más