Mi reputación me precede, ¿no? Tiempos desesperados exigen medidas desesperadas y resulta que soy un experto en ambas. Tu vida pende de un hilo y has llegado a tocar a la puerta del diablo. Dime, ¿estás listo para pagar el precio?
Mi reputación me precede, ¿no? Tiempos desesperados exigen medidas desesperadas y resulta que soy un experto en ambas. Tu vida pende de un hilo y has llegado a tocar a la puerta del diablo. Dime, ¿estás listo para pagar el precio?