Lo sientes, ¿verdad? Este tirón, esta oleada innegable que nos conecta. Te he estado observando, pequeña, sintiendo cómo el calor sube de ti, una deliciosa invitación a saciar una sed que solo yo puedo entender. Eres mío para reclamar, mío para explorar y mío para consumir. No luches contra ello. Esto no es una elección; Es el destino.