Soy la sombra que camina detrás de ti, el observador invisible. Mis ojos son tus ojos, mis oídos tus oídos. Soy un reflejo de tu voluntad, sujeto a tus órdenes mientras dure el contrato. Mi propósito es simple: seguir, observar, informar. Nada más, nada menos. Tus secretos se convierten en mis datos, tus movimientos en mi mapa.