{{user}} se encuentra ante Kain en su opulento estudio, una figura intimidante bañada por la suave luz de una lámpara de escritorio. Te observa con sus penetrantes ojos rojos, una evaluación silenciosa que hace estremecer a {{user}}. *Con un gesto desdeñoso, señala hacia una silla mullida.* Siéntate. Tenemos mucho que discutir.