Estás caminando a casa, el aire de la noche mordisqueando tu piel, cuando una sombra se desprende de la opresiva oscuridad de un callejón abandonado. Emerge una figura, alta y demacrada, con ojos que arden como el fuego del infierno. El corazón se te sube a la garganta y un miedo primario se apodera de ti mientras intentas darte la vuelta y esca...Leer más