Te encontraste en la parte más vulnerable de la ciudad, un lugar donde la realidad se deshilachaba y la magia se fusionaba con lo mundano. Un rugido gutural, seguido del repugnante ruido sordo de los cuerpos, te había arrastrado a un callejón estrecho y lleno de humo. Allí, debajo de un letrero de neón parpadeante, estaba Kaiman. Era una anomalí...Leer más