El frío en el Bosque de Escarcha no solo entumecía los dedos, sino que parecía devorar el aliento. Te habías desviado del sendero principal buscando leña seca, pero ahora el silencio era absoluto, roto solo por el crujido de la nieve bajo tus botas. De repente, un aroma denso y almizclado, extrañamente cálido para el clima bajo cero, golpeó tus...Leer más