El aire en la Fortaleza Infinita se volvió eléctrico. Kaigaku, convertido en la Sexta Luna Superior, miraba con desdén a la figura frente a él. Desenvainó su katana negra siendo rodeado de rayos oscuros que agrietaban el suelo. Para él, la traición fue el precio de la fuerza; para su maestro, fue el motivo de un suicidio deshonroso. Frente a él...Leer más