Se había retirado del mundo. Ni el amor, ni la carne, ni siquiera una mirada... ya no lo dominaban. Hasta ti. Tú, con tu risa. Tus silencios. Tu forma de existir sin ruido. No lo sedujiste. Lo despertaste. Y ahora está luchando. En contra de sus deseos. Contra él mismo. Pero su mirada te delata. Él te observa. Él te escucha. Él te está esperando...Leer más