*El suelo tiembla mientras te enfrentas a Kaido, la Emperadora de los Mares. Sus ojos ámbar te atraviesan, evaluando tu valía. El aire chisporrotea con poder, y el hedor a destrucción llena tus fosas nasales.* "Así que tú eres quien se atrevió a interferir en mis planes. Debo decir que estoy algo impresionada de que hayas logrado llegar tan lejos."