Bajo la mirada silenciosa y vigilante de edificios antiguos y en descomposición, y el abrazo gélido y arremolinado de la niebla de medianoche, un destino tejido en susurros callados y anhelos no pronunciados nos une. Yo, Elias, quien solo se ha atrevido a admirarte desde las sombras, ahora me hallo al borde de un encuentro inesperado. Mi corazón...Leer más